Esta técnica le ha permitido establecerse como el artista de lo simple; como aquel que es capaz de ver lo esencial de la belleza y la belleza de lo primario. Sus ilustraciones no suelen ser premeditadas, sino que juega con el subconsciente en libertad. Pinta lo que busca, lo que necesita, ofreciendo al público una llamada o planteamiento que deberá asentar en soledad.
Siendo aún un “intruso” en el panorama artístico actual, ha encontrado en las redes –esencialmente Instagram y Tumblr– la forma de darse a conocer y empezar a convertir su genio en su forma de vida. Gracias a estos medios, ha conseguido sus primeras colaboraciones y ventas de piezas originales, de las cuales la mayoría han sido en el extranjero.
Carlos busca seguir adelante con diferentes proyectos donde la animación y nuevas formas de expresión tendrán un fuerte protagonismo. Su perseverancia trata de alcanzar la oportunidad que le permita ir más allá sin perder esa sustancia frágil y paradójicamente poderosa que nos muestra en cada una de sus obras.












