Pero, aunque la transformación esté a la orden del día, hay valores de la marca que no pretenden cambiar, por ejemplo, apostar y apoyar a jóvenes talentos con gran proyección, como es el diseñador Joan Ros, responsable de esta primera cápsula. Ros, especializado en sastrería, terminó sus estudios en Central Saint Martins de Londres y ha trabajó en su día con Martin Lamothe.
En Project 01 podemos ver sus influencias británicas como también la elegancia (que no clásica) de la sastrería, que tiende un puente entre el antes y el ahora de Armand Basi. Toda la colección tiene como base la línea diplomática, que contrarresta la tradición con otras prendas y técnicas que emanan de la contracultura. Upcycling (telas recuperadas de sobrantes de empresas del sector de la moda, como fornituras y materiales de antiguas colecciones de la marca), sprays, rotuladores, aplicados sobre tejidos de lana fría junto con algodones de aspecto sedoso, son algunos de los recursos utilizados para “crear un diálogo entre tejidos clásicos y tejidos DIY”, como ellos mismos lo describen. Diálogo que también se crea aplicando el cierre de cremallera a la sastrería, o con los accesorios de la colección. Project 01 ha sido creada por un equipo joven que apuesta por un modelo de consumo más responsable y sostenible y no entiende de géneros ni temporadas; ha sido creada para hacer volar todo por los aires.






















