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Ritmos de pop que coquetean con sonidos urbanos para reivindicar el amor propio más puro. Así nace Besitos, cuídate, el primer álbum de Trinidad Riveros, más conocida como Princesa Alba. La carrera de la joven chilena despegó rápidamente en 2017, pero la popularidad repentina en internet le trajo consigo una oleada de críticas desproporcionada. El esfuerzo, la perseverancia y su capacidad para afrontar los desafíos le han permitido a día de hoy estar cumpliendo el sueño de cuando era una niña.

Besitos, cuídate más que un álbum podríamos decir que es la musicalización de su diario de vida. A través de su yo más personal y con un potente mensaje feminista detrás, Princesa Alba escribe cada una de sus canciones con el objetivo de que “esa persona que la escuche llega a sentirla lo más cercana posible y poder de esa forma hacer canciones que tengan un poquito de mensaje”.

El álbum, que cuenta con colaboraciones como las de Alizzz, Ms Nina, Pimp Flaco o Duda Beat, es una mezcla de sonidos y ritmos latinos con los que ese amor que no surgió acaba convirtiéndose en el aprendizaje de que el amor propio y la amistad son los que acaban dando sentido a la vida. Con la versión deluxe de Besitos, cuídate ya en la calle y aprovechando su paso por España, hablamos con ella sobre este trabajo, su trayectoria y todos los sonidos que su música nos muestra. Te presentamos a Princesa Alba.

Primero de todo, ¿quién es Princesa Alba? ¿Podrías presentarte?
Soy una chica de Chile que hace música pop que coquetea con muchos géneros urbanos como el reggaetón y muchos sonidos latinos. Estoy desde 2017 haciendo música, hace poco saqué mi primer disco que es Bestios, cuídate.
¿Por qué decides bautizarte con ese alias?
Princesa Alba nació porque en 2017 había una corriente de mujeres que se estaban llamando Princess algo. En esos tiempos era muy fan de Princess Nokia, y quería crear la versión chilena de eso. El nombre de Alba surge porque soy muy fan de Colo-Colo, un equipo de futbol chileno, y a los hinchas se les llama Albos; además tengo una abuela que se llama Alba también, entonces era perfecto. También encuentro muy cute el autodenominarme princesa, cuando en verdad nadie me ha puesto la corona, si no que me la he puesto yo misma.
El primer tema que sacaste fue My Only One. Recibiste mucho hate por ese vídeo, no obstante el primer comentario que aparece es “Su perseverancia ante todas las burlas y críticas la llevaron a lograr algo que le gusta”. ¿Cómo canalizaste ese odio para aprovecharlo y hacer despegar tu carrera?
Precisamente es eso, recibí mucho hate ya con mi primera canción, pero en ningún momento quise que el odio me tragara. No quería que el bullying dejara que no hiciera mi música y permitiese que no cumpliera mi sueño, no quería que otras niñas que quizás querían hacer música vieran ese ejemplo. Entonces seguí adelante, y ahora mira, estoy haciendo lo que más me gusta y estoy disfrutando muchísimo con mi carrera. Fue algo difícil, no te voy a mentir, pero siempre encuentro en las crisis una oportunidad, me encantan los desafíos y ahora estoy muy contenta con mi carrera y con mi trabajo.
¿Crees que si el tema hubiera salido en una época en la que el sonido urbano hubiese sido más popular, la acogida hubiese sido distinta?
Sí y no. No es por enaltecer mi carrera tampoco, pero en 2017 yo era de las primeras mujeres que hacían trap en Chile, fue algo nuevo entre comillas, por eso creo que también recibió tanto hate y se hizo tan viral. Creo que si hubiera salido después, el tema hubiera sido otro más del montón y todo hubiera sido distinto. Sin eso mi proyecto no hubiera evolucionado igual y no sería lo que es ahora.
¿Cómo te sientes al haber podido sacar tu álbum debut después de cuatro años, estar presentándolo por España y también haber cumplido uno de los mayores logros de tu carrera que era tocar en el Lollapalooza?
Muy contenta, muy realizada y trabajando mucho también. Las cosas, cuando llegan, llegan por mi esfuerzo y por el esfuerzo del equipo, nada es gratuito al final. Yo también soy una persona que por mi carácter tiendo a ponerme metas muy altas, como que me pongo en la cabeza objetivos que quizás muchas veces suenan poco realistas o muy lejanos, pero que finalmente se cumplen porque yo lo decreto por mi esfuerzo. Todo esto que me está pasando se está haciendo un sueño para mí, yo nunca antes había venido a tocar a España y es una cosa que me hacía mucha ilusión. El Lolla fue increíble también, todo esto que me está pasando ahora son hitos de mi carrera, pero también lo son para mí personalmente.
¿De dónde nace Besitos, cuídate?
El origen del Besitos, cuídate, nace porque siempre digo “besitos, cuídate” cuando me despido de alguien. El álbum es cien por cien autobiográfico, es una crónica de mi vida, la de una mujer de 25 años que se ilusiona del amor. El álbum narra esa mirada frente a un amor que no resultó, pero que a la vez te abre otra puerta, que es el amor propio. Es ahí donde le encuentro más sentido a mi vida en general y, bueno, también a través del apoyo de las amigas. Es un relato autobiográfico de lo que me ha pasado estos últimos años.
Hablas mucho del amor propio, Besitos, cuídate al final siento que va un poco sobre eso. Es un disco de amor, pero de amor hacia una misma después de una relación amorosa. Háblanos un poco más sobre el hilo conceptual del disco; hoy en día es fundamental, pero a la vez es muy complicado quererse.
El amor propio es un acto de rebeldía frente al machismo que está muy metido en la sociedad. Desde pequeña siempre he estado bailando y cantando, y siempre me decían como “ay, no qué creída”. Para mí quererme es un acto de rebeldía y creo que un poco de narcisismo no nos hace mal, porque la sociedad nos ha enseñado a odiarnos tanto que el amor propio en exceso no hace daño a nadie, solamente nos hace bien.

“También encuentro muy cute el autodenominarme princesa, cuando en verdad nadie me ha puesto la corona, si no que me la he puesto yo misma.”
En canciones como Oye amiga o Pinky Promise hablas de amor, pero de un amor de amistad. ¿Cuán de importante crees que es la solidaridad femenina hoy en día?
Para mí mis amigas son mi pilar fundamental junto a mi familia, y quería dedicarles un disco a ellas que son las que me han acompañado siempre. Soy súper feminista, pero no me gustan las canciones pop como tan panfletarias. Prefiero demostrar a través de mi relato que para mí no hay nada más feminista que una mujer que se sienta libre, que tenga libertad sexual, eso lo demuestro en Nasty, el disfrutar del placer femenino sin necesitar a nadie.
En la música, y más en géneros urbanos, hay una tendencia a compararos entre mujeres y en intentar haceros competir, ¿qué opinas de esas comparaciones?
Ni siquiera las escucho, no tenemos nada parecido. Cada una tiene su sello, somos muy distintas, tanto de personalidad como musicalmente. Siempre están tratando de hacernos competir, pero creo que nosotras como mujeres en la industria jamás nos hemos enganchado con ese tipo de comentarios, siento que no está en nuestra naturaleza y que las mujeres nunca deberíamos competir entre nosotras. Siempre he sentido que si a una le va bien es mejor para todas.
¿Cuál dirías que es tu sello distintivo?
Yo supongo que es el pop. A mí me encanta fusionar un millón de estilos y no tener prejuicios con eso. Me gusta mucho mezclar todas las influencias que tengo en mi cabeza, y creo mi música pensando siempre en crear algo que se pueda disfrutar y que se pueda bailar, pero a la vez, intento meterle mis relatos autobiográficos para que esa persona que la escuche llega a sentirla lo más cercana posible y poder de esa forma hacer canciones que tengan un poquito de mensaje.
Eres muy admiradora de las estrellas de pop de los 2000, y en tu música, con ese carácter empoderado, sexy y a la vez con aires de inocencia se pueden ver esas referencias. Esas mujeres son figuras súper fuertes, que se han expuesto a un linchamiento constante muchas veces. ¿Qué piensas que has aprendido de ellas?
Yo me crié con estrellas pop como las Spice Girls, Britney Spears y Christina Aguilera, y a ellas se les exigía muchísimo como estrellas del pop. De hecho es algo que sigue pasando, a las mujeres generalmente se nos exige más dentro de la música. Pero gracias a ellas ahora tenemos ese precedente de lo que pasó con nuestras ídolas, y sobre cómo tenemos que hacer o no las cosas. Tenemos una historia que nos enseña y creo que la historia y el feminismo nos han ayudado a hacer las cosas un poco mejor.
Más que genero urbano, defines tu música como pop, en tu álbum exploras una gran diversidad de géneros que van desde el funk carioca hasta el house, bossa nova, el pop o el trap. En el mundo que vivimos donde está todo tan escuchado, ¿piensas que el que te encasillen en un género musical concreto es una tendencia que ha quedado un poco vieja?
Sí, totalmente. Para mí siempre ha estado un poco obsoleto el catalogarse en un tan solo un género. Yo sigo siendo independiente, subo yo mis propias canciones, hay muchas veces que las plataformas me piden catalogar mi música en un género concreto y eso es algo que me cuesta muchísimo porque mis canciones no tienen un genero concreto y no sé bien cómo definirlas en estos términos. También considero que nuestra generación va un poco por ese camino en general. No nos gusta catalogarnos ni en términos sexuales, ni de identidad de género, ni en términos musicales… entonces eso me cuesta un montón. Aunque también creo que al final mi hilo conductor siempre ha sido hacer pop, y a partir de eso me voy moviendo entre las fronteras de distintos géneros.
Has sacado ahora la versión extendida de Besitos, cuídate. ¿Por qué decides darle una versión deluxe?
A la versión deluxe se le han añadido seis canciones que me tienen muy contenta. Las versiones deluxe al final son algo muy típico del pop de los dos mil, y mi carrera sigue muchísimo esa linea. Otro de los motivos por los que decidí sacarlo, fue también porque creo mucho en el formato disco, me gusta muchísimo más en comparación al del single, y estoy en una etapa de mi carrera en la que me encuentro explorando mucho ese formato. El hecho de poder generar un relato que cuente una historia y que ese se sostenga en sí mismo de forma continuada me fascina.
Esas canciones estaban dentro de las nóminas de Besitos, cuídate, pero que no entraron por distintos temas de fechas o de presupuesto, sigo siendo autosugestionada al final. Pero las quería sacar sí o sí, para terminar con el proceso de mi primer disco, quería que la gente las escuchará siguiendo ese hilo conductor y así poder meterme de lleno en la creación de mi segundo álbum.
Para terminar, ¿cuéntanos un poco cuáles son tus planes de futuro?
Por ahora voy a estar sacando algunos videoclips de los temas. En esta gira entre los shows y las entrevistas, he estado metiéndome en el estudio con productores chilenos, productores españoles y trabajando non stop. Tengo muchas ganas de crear, de sacar más música, van a haber muchas novedades este 2022, también muchos festivales, así que en eso voy a estar.

Texto
Maria Rodríguez

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