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Cuenta la tradición que en el siglo III d.C. y con sólo trece años, Santa Eulalia, patrona de Barcelona, fue sometida a múltiples tormentos antes de morir crucificada por defender su fe en Cristo. En la exposición Martyrium Sanctae Elaulalie, se ha reunido a una serie de creadores contemporáneos que, con sus obras –fotografías y esculturas–, indagan en la relación actual con el proceso e iconografía del martirio. Una visión contemporánea contrastada y complementada con la presencia de documentos y grabados de los siglos XVIII y XIX, con el fin de propiciar un diálogo a través del tiempo que se adentre y explore los diferentes matices de este tema. La exposición, comisariada por The Crossing Lab, se puede ver hasta el próximo 25 de marzo en el Institut d'Estudis Fotogràfics de Catalunya, y hoy jueves 12 de febrero contará con la presencia de creadores y comisarios en una charla de presentación.

Las esculturas de Adrià Arnau, Jorge Egea, Lara Montenegro e Ignacio Zornoza, y las fotografías de Ramón Casanova, Núria Guerra, Miguel Palomino, Dani Pujalte, Pau Roig y Laia Vaquer, más los documentos y grabados de los siglos XVIII y XIX que podemos ver en Martyrium Sanctae Eulalie, suponen diferentes acercamientos a la iconografía del martirio de Santa Eulalia. Una iconografía marcada por el sufrimiento y el dolor asociados a los procesos de tortura, ya que se cuenta que fue azotada, tendida en el ecúleo, sometida al fuego abrasador, lastimada por verdugos con cardas o peines de hierro... La tradición popular incluso cuenta que fue introducida en un tonel lleno de pinchos que se hizo rodar calle abajo. Sacrificios cargados de un dolor inimaginable, pero también de imágenes evocadoras y poéticas, ya que también se cuenta que su cuerpo expuesto desnudo provocó el milagro de la nieve, que lo cubrió para no quedar expuesto al escarnio, previo a la crucifixión en forma de aspa; y que, al morir, su alma exhaló en forma de paloma.

Sin duda, una serie de acontecimientos sugerentes que han servido de inspiración para las diferentes piezas que podemos ver en la muestra. El martirio como metáfora del cuerpo y de la identidad, la exploración del ser, el cuerpo puesto en una situación límite y la belleza del dolor, la entrega a la fe y la transformación espiritual, la ausencia a través de la luz... Diferentes aspectos que parten de las torturas a dicha Santa, de la tradición, pero que aquí resultan atemporales y esenciales.

TEXTO
CRISTINA RAMÍREZ

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