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La arquitectura efímera era una de las cosas más espectaculares en tiempos del Emperador Carlos V. Cada vez que llegaba a una ciudad, se erigían grandes arcos de triunfo y escenografías en su honor. Hoy en día, Wanda Barcelona, sería el equipo encargado de tan magnos proyectos. Wanda Barcelona fue concebida por el arquitecto Inti Velez, y el diseñador industrial Daniel Mancini, (ambos colombianos), y hace unos años se sumó al equipo creativo la artista catalana Iris Joval. Tienen su sede en el Raval, Barcelona, y desde allí han logrado proyectarse al mundo entero. Sus montajes, aunque temporales, requieren de cientos de horas de trabajo y mucha mano de obra, y teniendo siempre como base la delicadeza y el virtuosismo. Sus intervenciones, siempre hechas en papel o cartón, se convierten en instalaciones que embelesan. En su listado de clientes se encuentran Dior, MTV, Hermes, Lalique, Peugeot o Louis Vuitton. No hay firma que se les resista, ni proyecto que no logren terminar con éxito.

“Entran en un bar un arquitecto, un diseñador industrial y una artista”, lo que comienza como un chiste sobre profesiones, se ha convertido en un equipo consolidado que es casi como un familia, ¿no?

En el equipo de Wanda Barcelona lo primordial es el buen rollo. Trabajar debe ser un placer que complementa la vida. Nos esforzamos por mantener esto como filosofía de empresa. Ante todo, somos grandes colegas e intentamos que todos los que van sumándose al equipo, ya sean becarios, colaboradores puntuales, etc, se diviertan mientras trabajan igual que nosotros.

Inti y Daniel, vosotros fundasteis Wanda en el año 2006, ¿cuáles eran vuestras expectativas en ese momento?

Al principio lo hacíamos para sobrevivir y para poder tener una ventana creativa donde poder expresarnos mientras los dos continuábamos con nuestros trabajos. Nunca pensamos que esto se fuera a convertir en un oficio y en un estudio.

Desde el inicio de Wanda a hoy, la empresa ha crecido, ¿qué echáis de menos y también de más de esos primeros años?

La verdad, no echamos de menos nada (risas). Fueron épocas muy difíciles y aunque siempre nos divertimos, ahora nos seguimos divirtiendo sin pasarlo tan mal. Además, existen muchos temas administrativos de empresa que uno no tiene ni idea al empezar y que surgen de la nada... Hacienda, modelos, retenciones.... y para ser sinceros, aprendimos a golpes, o más bien, a multas. Hoy en día todo está bajo control pero no fue nada agradable.

Trabajáis con un material tan antiguo y noble como el papel, y devolvéis valor al trabajo hecho a mano y a la artesanía, ¿cómo veis esto desde vuestra perspectiva?

Precisamente esto es lo que defendemos en la filosofía de Wanda Barcelona. Retomamos el poder de las manos humanas, el placer de dibujar con un lápiz y doblar un papel y cortarlo con unas tijeras. No apoyamos la producción en China, y buscamos siempre la forma más local para producir nuestros proyectos apoyando a pequeños proveedores. Pero también usamos las nuevas tecnologías y las ponemos a nuestro servicio, ¡hay que saber encontrar un equilibrio!

Cada proyecto es un universo nuevo, ¿cómo es vuestro proceso creativo?

Generalmente partimos de un briefing del cliente, el que nos dice qué se imagina. Luego trasladamos a imágenes sus palabras y, por supuesto, le añadimos el toque Wanda. Una vez que vemos claro lo que el cliente quiere, le hacemos una, dos o tres propuestas, las necesarias hasta que el cliente quede satisfecho. Internamente hacemos grandes lluvias de ideas para decidir todo a rasgos generales en cuanto a espacialidad, materialidad y forma. Después de eso, cada cual se concentra en desarrollar diferentes partes, siempre consultándonos mutuamente las decisiones, y al final, ¡voila! se presenta todo y se produce. Nos toma un mes diseñar y un mes producir, pero a veces, estos dos meses se reducen a seis días, muchos colaboradores y muy pocas horas de sueño (risas).

¿Cómo fue toda la experiencia, desde ser invitados a participar, hasta el día de la inauguración, en la exposición de Lady Dior As Seen By en Hong Kong?

Dior es un cliente que desde el principio nos ha valorado mucho como artistas. Nuestro primer contacto fue la invitación para formar parte de esta gran exposición itinerante que viaja por las capitales más importantes de mundo, mostrando las interpretaciones de este icónico bolso de Dior, hechas por artistas como Nan Goldin o David Lynch, entre muchos otros. Fue un gran honor y un gran reto, ya que debía ser 100% en papel y debía ser lo suficientemente resistente y ligero para poder viajar por el mundo. Tuvimos una semana para diseñar y una semana para producir un primer prototipo para poder ser fotografiado. Luego tuvimos otras dos semanas para con tranquilidad, volver a montar el prototipo inicial y enviarlo todo a Hong Kong.
¡La gala allí fue increíble! Celebridades del mundo entero, photocall... y más de un docena de entrevistas para distintos medios de todo el mundo. Luego lo mejor, una cena maravillosa y una fiesta memorable. Todo al mejor estilo de la Maison Dior.

Habéis tenido proyectos expositivos como el de Lady Dior As Seen By o el de Hermes, ¿En qué se diferencian este tipo de experiencias de los proyectos que soléis tener?

En estos este tipo de proyectos somos invitados como artistas del papel, y podemos mostrar nuestro punto de vista. Nos dan libertad creativa y, sobre todo, respetan mucho nuestra opinión por encima de ciertos criterios de marca.

Actualmente, además de vuestra oficina en Barcelona, tenéis también representación en Colombia, Francia y Escandinavia. ¿Cómo habéis planteado vuestra expansión?

La expansión la hemos hecho por medio de nuestros agentes, quienes se encargan de abrir mercado y conseguirnos citas con posibles clientes. Una vez al mes se organiza una agenda de visitas, y nos desplazamos con portafolio y sonrisa en mano a tocar puertas aquí y allá. No es una labor fácil, además son tres culturas muy diferentes entre sí. Pero al ser colombianos, la perspicacia muisca rompe fronteras (risas).

Aparte de vuestras intervenciones, os ha dado tiempo para crear diversos objetos y piezas para la venta. ¿Cuáles han sido y dónde pueden conseguirse?

Al no apoyar la producción en China, nos es muy difícil poder competir con los productos que sí lo hacen. Hemos sido invitados por el Museo Thyssen de Madrid a diseñar una lámpara de loto que se vendió en su exposición de impresionistas y que hoy en día aun se puede conseguir en su tienda de souvenirs. A parte tenemos la Lámpara Bruna hecha 100% en cartón, que hacemos bajo encargo y puede conseguirse a través de nuestra web.

TEXTO
FABRIZZIO MORALES-ANGULO

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