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Seguro que muchos la conocisteis gracias a su DJ set en el Boiler Room x Ballantine’s de Madrid, pero quienes aún no lo hayan visto, no sé a qué esperáis. Toccororo aka Claudia Fersanch es DJ, co-fundadora del radio show Honey Club y artista multidisciplinar que, gracias a la danza, conectó con la música y descubrió un nuevo mundo en el que adentrarse.

Española de raíces cubanas, y juntándose con su círculo artístico de la comunidad LGTBIQ+, el resultado no podía ser otro que una potententísima mezcla de influencias: “Llevo géneros vinculados con mis raíces caribeñas, pero dentro de una electrónica que me lleva por los senderos del vogue, jersey club, el tribal guaracha, hardstyle, el drummerio, mucho sudor, mucho club”, nos dice. Y es que solo hace falta ver uno de sus shows para ver la actitud, energía y el poderío que desprende. Por todo esto –además de su indudable talento– es una de las nuevas caras que más lo está petando en la escena madrileña. Charlamos con ella para conocerla más allá de los escenarios.

Tienes raíces cubanas y españolas, te has criado entre Canarias y Galicia, y ahora estás afincada en Madrid. Cuéntanos un poco más sobre quién es Claudia Fersanch.
Uf, ¿Claudia Fersanch es Toccororo o Toccororo es Claudia Fersanch? Ni yo misma lo sé. Claudia es una chica que ama lo que le apasiona y que se obsesiona con ello. Se siente orgullosa de sus raíces e intenta plasmarlo en cualquier proyecto que se le presente.
¿Y por qué Toccororo?
El tocororo es un pajarito del Caribe que tiene los colores de la bandera cubana, y está considerado como el ave nacional de Cuba. Y la doble C se la puse por Claudia. Hay quien se piensa que viene por Totoro (risas) pero no tiene nada que ver. Me encantan las películas de Studio Ghibli, pero es más bien un homenaje a mis raíces, me siento muy conectada a mis orígenes.
Tus sets son una mezcla entre voguing, dancehall, funk brasileño, dembow, hip hop, RnB... ¿De dónde vienen estas influencias? ¿Y qué es lo que dirías que te define?
Sí, la verdad es que bebo de muchos sitios, me gusta mucho meterle caña y a veces peco de ser oscura, pero es que me encanta. Diría que llevo géneros vinculados con mis raíces caribeñas, pero dentro de una electrónica que me lleva por los senderos del vogue, jersey club, el tribal guaracha, hardstyle, el drummerio, mucho sudor, mucho club. Es que en verdad me gustan muchas cosas (risas).
¿Y te plantearías sacar un tema con tu propia voz y letra?
Está feo decirlo, pero a mí me dieron muchos talentos, pero el canto no fue uno de ellos (risas). Sí que me siento seducida por la producción, a pesar de que es un largo camino de espinas. Tengo muchos amigos que son muy buenos productores y puede rozar la locura el proceso. Es verdad que me estoy formando en ello, pero con tranquilidad, debe de ser orgánico.
Pero bueno, a lo de cantar nunca digas nunca, pero antes de meterme a otra disciplina escénica haría otra cosa como actuar. Me llama la atención meterme en un papel, lo identifico mucho con la danza, que es un arte con el que estoy más familiarizada.

Siempre dices que eres una friki, ¿en qué sentido?
Soy muy muy muy curiosa, en el buen sentido. Aunque no lo muestro mucho, siempre estoy indagando sobre aquello que me llama la atención. Mis amigxs me llaman Wikipedia, pero yo creo que exageran un poquito (risas).
En un podcast decías que empezaste ayudando a un amigo en el Akelarre Club, una fiesta queer que se hace mensualmente en Vigo. Hablabas de la importancia de que haya espacios seguros para el colectivo LGTBIQ+ en ciudades como Vigo, y no solo en Madrid o Barcelona. ¿Cómo es la escena artística en Galicia?
La escena artística es muy rica en Galicia, siempre lo ha sido. Yo soy muy fan de leyendas como Mweslee, BFlecha y Cora Novoa, a ella la conocí este año en el WOS en Santiago. Desde que me he ido ha crecido un montón. No solo a nivel de talento, cada vez hay más fiestas, de lo cual me alegro mucho. Si ya me preguntas por talento yo me quedo con mis niños prodigio los Yugenkala, la Akazie y Russinha. Y así de nuevas generaciones diría que Ariez
En un país como España, donde las ayudas para el arte, la cultura y todo lo creativo son casi nulas, y sobre todo en el contexto actual de pandemia, ¿sientes incertidumbre en tu día a día?
Obviamente. Creo que el problema reside desde muy abajo. En España hay una cultura por parte del público, hablando en término generales, sobre la figura del DJ que no es tomada en serio. Como que no se le considera un exponente más en la industria musical. Con que es alguien que solo pone canciones en un bar. Y pienso que este sentimiento se extrapola a las instituciones, y de ahí que pocas veces se nos hagan contratos de trabajo y que luego venga una pandemia como la del Covid y muchxs compañerxs nos quedemos desamparados al no tener acceso a ciertas ayudas.
Y estando todo tan centralizado... ¿Piensas que es necesario mudarte a las grandes ciudades para poder vivir de ello?
En el caso de España, sí.

Como bailarina, algo que creo que se nota mucho es la presencia en el escenario cuando alguien tiene formación en la danza. ¿Crees que te ha dado seguridad? ¿Te ha ayudado de alguna manera a la hora de tocar frente al público?
Claro, diría que un 70%. Al igual que cuando estoy pinchando, a mí bailar en mis propios sets me ayuda a evadirme de los nervios e inseguridades que pueda tener en un bolo. De hecho, entro tanto en trance que me olvido a veces de que me están viendo y escuchando (risas). Eso es bueno porque significa que estoy totalmente conectada con el show que estoy dando al público, y que quiero regalarles obviamente.
A mí me es imposible escuchar una canción con buen ritmo y no imaginarme mentalmente una coreografía. ¿Te pasa igual? ¿Lo utilizas como parte de tu proceso creativo?
Yo llegué a la música por la danza, así que sí, soy bastante peliculera. Me imagino un show entero, como los trabajos de Parris Goebel, Danni Polanco o FKA Twigs. Vamos, un espectáculo que me monto yo sola en la cabeza. En fin, la fantasía…
Lo que escucha cada persona dice mucho de sí, es algo muy personal y sincero. ¿Te sientes conectada con la gente que disfruta de lo que haces?
Obviamente. Tengo la suerte que mi público conecta mucho conmigo, y es increíble. Me siento muy afortunada.
Ya que ayuda a conocer a las personas, ¿qué cinco artistas no pueden faltar en tus sesiones?
La Pócima aka Mark Luva & Joxean Rivas, Tayhana, Merca Bae, Entrañas, Resla, Abbys, Sangre nueva, Fearz… En verdad que hay mucha gente que me encanta lo que hace, encima yo voy por ciclos, no tengo cinco imprescindibles. A mí me gusta la música en general, y es inabarcable. Soy libra, me cuesta mucho escoger.

Algo que también define mucho la personalidad de cada uno es la moda. ¿Qué papel tiene para ti? ¿Y cómo definirías tu estilo?
Al igual que la música y la danza, para mí es una forma de express yourself. No diría que no me interesa la moda. Diría que soy bastante boujee, mucho cuero, mucha sexualidad, pero fina, muy Glenn Martens (risas).
Cada vez vemos a más artistas multidisciplinares. Se habla mucho de lo que se le exige a una mujer artista en comparación a un hombre: shows mucho más preparados, bailarines, un vestuario potente y un largo etcétera. Parece que necesites tenerlo todo para llegar a ser alguien. ¿Qué piensas de esto?
Como diría Alba Farelo, aka Bad Gyal: “una verdad como un piano”. Pero también te digo, la que tiene talento, puede. No hay superproducción que pueda con eso.
El pasado 20 de enero debutaste en la Boiler Room x Ballantine’s de Madrid con un DJ set que sorprendió a todo el mundo para bien. ¿Cómo te preparas para un evento como este al lado de artistas tan grandes?
Literalmente pasé la peor semana de mi vida. Cuando se anunció el line-up estaba con Covid, y una semana después hubo el brote durante las navidades. Supuse que el evento de Boiler se iba a cancelar, hasta que vi que no se cancelaba, y en cierto modo me pilló el toro. No había preparado nada hasta el último día. Solo tenía claro con qué iba a abrir y cerrar. Solo tenía preparado el lookito (risas).

No solo gustó tu mezcla de sonidos y temazos sino también tu baile. Se te veía muy segura y disfrutando del momento. ¿De dónde sacas esa fuerza? ¿Y qué es lo que querías entregarle al público?
I got it from my mami. Saco la fuerza de toda la gente que me apoya y me quiere ver bien, mi familia, mis amigos y el calor del público. Quería que viesen lo que es Toccororo al cien por cien, tanto para los que habían podido verme antes como para aquellos que no me conocían.
¿Cómo te recuperas de un chute de adrenalina como este? Porque en redes compartiste que te llegaron muchísimos mensajes de apoyo de todos los que estuvieron ahí o lo vieron online.
Pues han pasado ya 3 meses y me siguen llegando mensajes. Aún no asimilo el impacto que tuvo, aún sigo procesando que lo que pasó ese día fue real. Estoy muy agradecida de todo el cariño y el apoyo que estoy recibiendo, me motiva para en cierto modo seguir adelante con esto.
Después de todo esto, ¿qué otros proyectos esperas para este 2022?
Aún no puedo decir algunas cositas, pero la vida es muy fuerte. Me voy a embarcar en mi primera gira internacional, tocaré por Latinoamérica y Europa. Tengo festivales en verano por España y en septiembre debuto en mi primer festival internacional. Aún hay cosas por cerrar, y estoy muy agradecida de todas las oportunidades y proyectos que están viniendo. Por pedir, me encantaría debutar en Estados Unidos, pero tiempo al tiempo. De momento no puedo quejarme, lo que tenga que venir vendrá.

Texto
Giulia Ramírez
Dirección creativa
Anne Banaan y Toccororo
Fotografía
Anne Banaan
Estilismo
Franco Giovanni
Makeup y uñas
Alba Córdoba
Pelo
Elías Pedrosa
Asistente de fotografía
Megane Mercury
Producción
Adriana Cereijo, Randy Bocanegra y María José Valido
Localización
Le Bâtiment

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