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La Prados es Violeta, y Violeta es La Prados. De un proyecto que comenzó como una broma entre amigos, en apenas un año ha logrado encontrar su hueco en las redes sociales y crear su pequeña comunidad. Afirma que la gente se toma más en serio sus publicaciones que ella misma, que tratan temas como el movimiento y la lucha feministas –desde denunciar la condena de La Manada hasta reírse de los machirulos que afirman ‘ni machista ni feminista, humanista’–, hasta las dificultades de la vida moderna, como las fotos en festivales, caerle bien a quien te cae mal, o los que te dejan en leído. Hablamos con la granadina afincada en Barcelona sobre los límites del humor, cómo surgió todo, y el libro que va a publicar en unos meses.
Para los que no tengan el placer de conocerte, ¿quién es La Prados?
La Prados soy yo en todos los aspectos, es un reflejo de Violeta, de mi persona llevado a las redes sociales. Realmente es un Instagram de humor gráfico, pero al final lo que hago es todo lo que se me pasa por la cabeza. Pero al final no es más que un sitio en el que hago lo que me gusta y lo que me apetece, y donde encuentro una manera de expresarme.
¿Por qué y cómo decidiste empezar este proyecto? ¿Y ese nombre, de dónde sale?
Mi nombre es Violeta, y en la época de Tuenti, para no ponerme los apellidos por si me pillaba la Nasa o algo, pues me puse Violeta de los Prados Verdes, y ha trascendido hasta hoy. Empecé el proyecto porque siempre, desde pequeña ya, decía que quería pintar, ilustrar, hacer un cómic. Y era algo que tenía dentro y, como estaba sin trabajo, empecé a pintar y acumulé un par de dibujos. Y un día tomando una cerveza en el Raval con una amiga, con un uno porciento de batería, me decidí a crear la cuenta y subí la primera ilustración.
No hace ni un año que creaste tu cuenta, y sin embargo, tus seguidores siguen subiendo como la espuma. ¿Te esperabas este éxito al crearla? ¿Qué importancia tiene para ti Instagram en todo este proceso?
No me lo esperaba para nada, flipé. Y, de hecho, ahora sí se ve más grande y tal, pero no fue un proceso tan rápido. Yo empecé y me seguían mis amigos, era algo que me tomaba super de cachondeo. Llegué a los cien seguidores y sorteé unos bolis que me encontré por mi trabajo. Era totalmente una coña, y lo sigue siendo. Veo que la gente se lo toma más en serio de lo que me lo tomo yo. Pero no, no me lo esperaba.

Entonces, ¿en qué momento viste que esta coña estaba yendo mucho más lejos de lo que esperabas?
Fue más a raíz de la ilustración de la Manada. Hasta ese momento no era muy grande, aunque sí que es verdad que me seguía gente random a la que le hacía gracia. Instagram es mi red social favorita. Me gusta por la brevedad que tiene de subir contenidos, por la facilidad de llegar a todo el mundo, y también porque se genera una especie de comunidad. Hay un montón de gente que nos dedicamos a esto y no nos conocemos, pero es como si nos conociésemos, y nos apoyamos mucho. Es como una pequeña familia que se forma, y es mucho más personal que Facebook, por ejemplo.
En tu foto de perfil vemos la frase “lavin compae k risa”, ¿nos puedes explicar un poco su significado?
Bueno, yo soy de Granada y es una de mis expresiones favoritas. Significa ‘la virgen compadre que risa’. Entonces de la virgen deriva el ‘lavin’ y de compadre el ‘compae’. Y esto vale para todo, como: ‘lavin k guapo’, cuando te gusta mucho algo; o ‘lavin k asco’, cuando te da asco. Y luego le puedes añadir también ‘vieo’, en plan ‘lavin compae vieo’, que sería ‘la virgen compadre viejo’. Y nada, es una de las mejores cosas que me ha dado Granada. Es una frase que vale para todo.
Tus dibujos hacen referencia a situaciones cotidianas y usan referencias del día a día, como podrían ser Operación Triunfo, Bad Gyal o Huji. ¿Cómo escoges unas situaciones u otras para dibujarlas?
Depende mucho, sobre todo de lo que esté pasando. Creo que es super importante estar pendiente de lo que pase en el día a día y lo que pasa en las redes sociales. No lo elijo, realmente viene. No tengo una rutina de ponerme a pintar, sentarme y ver qué temas tengo, simplemente vienen. De hecho, tampoco tengo un criterio para subir contenido, en plan, subo los martes o subo todos los días. Cuando aparece, aparece, y creo que es como mejor funciona, porque si me ha venido o me ha inspirado, es porque se está hablando de eso o porque lo estoy viendo.
¿Hay algún tema que consideres tabú?
Al final, hay temas que siempre van a ser polémicos, como el feminismo. Yo intento no censurarme, pero no lo veo tanto como censura sino como una manera de construirme. A lo mejor hay viñetas que subo y luego pienso que, a lo mejor, pueden ser un poco racistas o un poco explosivas. Es verdad que no hay temas tabúes pero hay algunos que intento tocar con cierto tacto y delicadeza. Viñetas como la de la tumba o la de la lápida, estoy hablando de asesinato, no es tabú, pero hay que tratarlo de otra manera.

Como decía, tus diseños son de los más cotidianos y sin filtro, publicas siempre lo que quieres y eso, sin duda, te hace destacar y tener el éxito que tienes. Siempre usando el toque de humor que te caracteriza, que puede llegar a resultar un tanto controvertido. ¿Alguna vez has tenido algún problema?
Como decía ahora, la de la lápida, por ejemplo. Ha sido seguramente la más exitosa que he subido, pero también la más comentada y cuestionada. Puede que el 90% de los comentarios sean buenos, pero los restantes, van a saco. Yo no lo hago para crear polémica, no pretendo adoctrinar o lanzar un mensaje. Es lo que te digo, esto es un reflejo de lo que soy: si hago algo que es polémico es porque quizás yo lo sea. Si al final se genera controversia es porque se están removiendo consciencias y se está lanzando un mensaje que incomoda a alguna gente.
Así pues, nos presentas la vida como lo que es, y no como un campo de rosas alejado de la realidad. ¿Qué opinión tienes de este tipo de cuentas que no hacen más que rebozar felicidad y buen rollito con frases motivacionales?
No tengo nada en contra, me parecen bien. Creo que el éxito se consigue cuando la gente empatiza, y la gente va a empatizar cuando se expresa la realidad, sea buena o mala. No son mi tipo de cuentas, pero tampoco las veo mal. Estando las redes sociales tan llenas de odio y de cosas malas, si un día te das un paseo por Mr. Wonderful y una madalena te desea un buen día, pues genial.
¿Qué crees que es lo que más atrapa de La Prados?
Creo que al final soy yo misma, para bien o para mal. Evidentemente nos ponemos un filtro, todos lo hacemos, hay cosas que nos guardamos para nosotros. Pero yo intento mostrarme lo más cercana y transparente posible, intento no censurarme, y estar cuando tengo que estar. Creo que esto es bastante clave. Una publicación y una cuenta en sí funcionan si se tratan temas de los que se estén hablando, de situaciones que preocupen.


Y a ti, ¿qué más te gusta de La Prados?
Lo que también me gusta de mi cuenta es que lo mismo puedes encontrar publicaciones super banales con las que reírte y que no tienen más trasfondo. Y luego encuentras algunas que tienen historia de más. Este equilibrio es lo que gusta, creo. Que no sea una cuenta que intente educarte; pero que a la vez que te hace reír, te haga también pensar.
Una de tus ilustraciones, que hace referencia a la sentencia de La Manada, se publicó por todas partes obteniendo un enorme eco por todas las redes. Como me has dicho antes, consideras que es uno de los motivos detrás de tu crecimiento. ¿Cómo te sentiste al ver que tu dibujo se usaba como vía para quejarse de esta situación? Hace poco has publicado otra por el asesinato de Laura Luelmo…
Estas publicaciones son un poco difíciles porque tienen muchos sentimientos encontrados. Cada vez que hago una ilustración de este tipo es como una puñalada. Ojalá no tuviese que dibujar una lápida o una tumba para referirme a las mujeres. De hecho, me acuerdo perfectamente cuando hice la ilustración de La Manada, estaba super cabreada y la hice con el trazo muy rápido. Pero después, cuando veo que circulan tanto, que se usan, que la gente reivindica, es como que te sientes un poco respaldada y abrazada, ves que hay más gente que piensa esto y ve que esto está mal. Hay más gente que quiere que esto cambie, entonces es agridulce, es muy bonito, pero a la vez, ojalá no se tuviese que hacer.
¿De qué manera te ves abrazada, como dices?
Creo que mi mayor logro, lejos de los seguidores o la repercusión que haya tenido, es que, por ejemplo, la de La Manada haya tenido la capacidad de traspasar la pantalla, que puedas ir a una manifestación y la encuentres, que la gente la esté utilizando como lema o como símbolo. De lo que he hecho es lo más bonito porque puedes hacer reír a la gente, y es genial, y me encanta, pero que la gente lo haya hecho suyo y lo haya usado para lanzar un mensaje me parece genial.
El feminismo es un aspecto bastante tratado en tu perfil, ¿qué mensaje te gustaría que recibieran tus seguidores?
Evidentemente, me gustaría que lo abrazasen, que no lo tomasen como un partido político o como una moda, sino como lo que es, un movimiento. Y la verdad es que la mayoría de mis seguidores son partícipes de este movimiento, si no, no me seguirían, y los que no, les pediría que se informasen. Pediría de verdad, a todos los hombres que han comentado, por ejemplo, en la publicación de Laura Luelmo, o que parece que buscan expresamente ilustraciones feministas, que escuchasen, que escuchen a las mujeres que tienen a su alrededor. Deja de cuestionártelo tanto, simplemente siéntate en una mesa y pregúntale a las mujeres que conoces cuántas veces han sentido miedo o se han sentido acosadas. Creo que lo más importante es que la gente se informe, deje de verlo como un problema, y empiece a verlo como lo que es, una solución.

También he podido ver que has comercializado camisetas como el modelo Jajaja, que personalmente me parece brillante. Y vendes tote bags o láminas de tus dibujos. ¿Lo ves necesario para sobrevivir como artista?
Algo tenemos que hacer, porque de Instagram no se puede vivir. O haces colaboraciones, o empiezas a comercializar tu arte, o a hacer publicidad. Tampoco sé qué decir porque ahora mismo no vivo de esto, tengo mi trabajo aparte, y esto es más bien una vía de escape que tengo. No sé si es necesario porque no he llegado a sustentarme de esto, pero está claro que ayuda.
Para terminar, ¿qué planes tienes para el futuro, algún proyecto en marcha? ¿Dónde te ves de aquí a un año?
Como proyectos, en junio publico libro. Y quiero sacar muchas más cosillas: más modelos de camis, más modelos de totes, me encantaría llegar a hacer la agenda. La verdad es que me gustaría meterle mucha más caña a La Prados porque es un proyecto que me encanta, es muy bonito y creo que puedo llegar a hacer mucho más, y moverme más por exposiciones, conocer a mucha más gente y seguir aprendiendo y creciendo. Y dentro de un año, pues ojalá estar viviendo de esto.

Texto
Mònica Màrquez
Retrato
Sebastian T. Thorsted

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