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“Parece que si una mujer no hace baladas hablando de lo triste que está es que se ha vendido”, responde rotundamente Belén Aguilera cuando ahondamos sobre lo que ha supuesto el éxito de su tema La tirita junto a Lola Índigo. Amante confesa del ingenio de Samantha Hudson decidida a llevar el pop a un paso más elevado y sin miedo a admitir (y compartir) sus miedos y vulnerabilidades, la prometedora artista lanza ahora su segundo y esperado disco, Superpop. Un completísimo trabajo con el que Belén, a la que conocimos bajo el nickname @thegirlandthepiano, profundiza en sus historias, sus etapas y, en definitiva, en su vida.

De la gestión de las críticas y las emociones a la terapia, pasando por su fanatismo confeso hacia Drag Race y el machismo imperante en la industria musical (y en la sociedad en general). Son muchos los temas que tocamos en nuestra conversación en la que nos topamos con una Belén segura de sí misma, que no oculta por ello sus debilidades y flaquezas. “Siento vértigo constantemente”, comenta a la vez que reconoce sentirse una mujer valiente. Y su trabajo es la mejor constatación de esa osadía a la que se refiere. En Superpop, Belén expone sus sentimientos, pero también apuesta por una renovación estética que bebe de los años noventa evocando cierta nostalgia adolescente. “Parte del mismo significado del disco: crecer y darte cuenta de que has querido hacerlo muy rápido y añoras todo lo que has dejado atrás entrando en la temprana adultez”, explica sobre este más que evidente cambio.

Mención especial merece su recién estrenado videoclip, Vértigo, cuyo tema encontramos en Superpop junto a singles con millones de reproducciones como Fuck off o Inteligencia emocional. Una superproducción dirigida por Pablo “Yungakita” y Jorge No, que llega después de sorprender a todos sus fans con Camaleón, una de las canciones más celebradas de este nuevo lanzamiento y en cuya pieza visual participaron algunas de las concursantes de la primera edición de Drag Race España, como Carmen Farala o Sagittaria. “Me gustaría decir que el contenido que hacen los gays y las chicas no es solo para los gays y las chicas”, enuncia en la que es una de las grandes reflexiones que plantea a lo largo de la entrevista, en la que también hablamos de su nueva gira cuya primera parada será Bilbao, el próximo 19 de febrero.

Belén, en primer lugar, felicidades por tu recién estrenado segundo álbum Superpop. La primera pregunta es obligada, ¿cómo te sientes?
Estoy intentando estar orgullosa de mi trabajo y disfrutarlo sin expectativas. Espero que la gente que me escucha lo reciba como ya ha estado recibiendo todos los adelantos, que no es pedir poco.
Has dejado claro que este nuevo trabajo, que llega tras un profundo proceso de introspección y autoconocimiento, inaugura un nuevo capítulo en tu carrera. Incluso has llegado a definirlo como “una aceptación de las debilidades convirtiéndolas en armas”. ¿Estamos ante un proceso de transformación o evolución? ¿Cuáles son sus cambios más significativos?
Este disco en su totalidad significa crecer y, por lo tanto, usar todo lo que has aprendido para ‘protegerte’ en cierta manera, sin que eso signifique que esa protección sea adecuada o sana. Sin duda estamos en un proceso de cambio y creo que se demuestra mediante los sonidos, las letras, las producciones, las armonías… Diría que es llevar el pop que he ido haciendo a un paso más elevado y más arriesgado, sobre todo a nivel nacional, donde se escucha poco este tipo de pop.
De Cielo y tierra a Tirando de carrete, pasando por Camuflo o Vértigo. Superpop nos permite conocer a una Belén más madura y segura de sí misma. ¿Cuáles han sido los principales retos a la hora de dar vida al nuevo álbum?
La mayor muestra de seguridad en uno mismo es poder admitir que eres vulnerable y no temerlo. Ha sido fruto de terapia, observación y tiempo. Creo que poder acabar el álbum con un final abierto en el que muestro una preocupación hacia el futuro y una inseguridad –a diferencia del primero, en el que cerraba una etapa de una manera mucho más ‘Disney’– ha sido el mayor reto.
Camaleón, un single incluido en Superpop cuyo videoclip ya roza el millón de reproducciones en YouTube, parece ser una alegoría a esa necesidad de cambio constante. Un instinto de evolución continuada en el tiempo que nada tiene que ver con huir del pasado, como has explicado en anteriores ocasiones, ¿no es así?
Para mí significa mi capacidad de recoger todo el dolor, mi historia, mi pasado y mis etapas y poder usar todo eso a modo de disfraz o personaje en el cual elijo sumergirme para no salir herida de muchas situaciones que me han podido doler en pasadas ocasiones. En parte sí significa abrazar a tus anteriores versiones y protegerlas.

Cuatro concursantes de la primera edición de Drag Race España –un formato muy bien recibido en nuestro país que nos ha permitido conocer a artistas de la talla de Inti o Hugáceo Crujiente –entre otras muchas estrellas-, te acompañan en el vídeo de Camaleón. Y juntas os reveláis contra el heteropatriarcado, derrumbando una estructura que ha permanecido inamovible durante décadas. ¿Por qué decidiste contar con las participantes de Drag Race? ¿Eres seguidora del programa?
Soy súper fan de Drag Race y me ha enseñado muchísimas cosas que no sabía. La más importante: a emocionarme con la cultura drag. Siempre que había visto drag queens me habían generado un tipo de fascinación que me costaba explicar. A raíz de darle vueltas, me di cuenta de que, al final, para mí significan inspiración. Y esto tiene que ver con lo que comentaba, el ser capaz de coger todo lo que jamás te han permitido ser y llevarlo adelante con valentía, coraje, humor y picardía. Para mí la letra de Camaleón no podría haberse visto mejor reflejada visualmente que con ellas. Aprovecho para decir que ha sido un sueño hecho realidad.
¿Qué queda de la joven que actuaba bajo el nickname @thegirlandthepiano? ¿Te sientes ahora mucho más libre?
La verdad es que ni el piano ni el nickname me han ‘encarcelado’ nunca. Sí es verdad que he querido evolucionar porque ahora mi música abarca mucho más, pero la raíz y la esencia sigue siendo esa: una chica y un piano de donde nace todo.
Más allá de lo estrictamente musical, también advertimos un cambio estético que bebe en gran parte de los noventa. ¿A qué responde y cuáles son tus principales fuentes de inspiración?
El cambio hacia una estética más noventera o de los años dosmil parte del mismo significado del disco: crecer y darte cuenta de que has querido hacerlo muy rápido y añoras todo lo que has dejado atrás entrando en la temprana adultez. Es una manera de hacer sentir nostalgia a toda una generación, y de arropar a esos niños y adolescentes que fuimos.
Imagino que no es fácil emprender un nuevo capítulo en una carrera profesional que, pese a los éxitos conquistados y la legión de seguidores que te acompaña, es aún incipiente por tu juventud. El miedo a la aceptación del público, los intentos por ser fiel a ti misma y los esfuerzos dirigidos a defender tus principios en una industria que en gran parte se construye sobre números y likes. ¿Cómo y cuándo te decidiste a ser tú al 100%? ¿Sentiste vértigo en algún momento?
Siento vértigo constantemente. Soy una persona que siente mucho miedo y angustia, pero a la vez soy muy valiente. Para mí no existe la no evolución, y hasta el momento jamás he impedido que nada ni nadie me frene a la hora de evolucionar, que al final también es una muestra de amor propio. Lo estoy diciendo muy románticamente, pero luego mi vida sufre mucho a raíz de ello (risas). Pero eso, ser fiel a una misma tiene su precio, como todo.
La tirita, el tema junto a Lola Índigo –convertido en hit mundial– que os valió nada más y nada menos que el título de Disco de Platino, fue un punto de inflexión absoluto en tu proyección como artista, ¿no? Un single cuyo videoclip y letra generaron un sinfín de teorías que ahondaban en el significado del mismo, tratando de llegar al fondo de la cuestión. ¿Nos puedes hablar del significado emocional que encierra La tirita?
La tirita sí supuso un cambio en mi carrera, pero tampoco ha sido como algunos se imaginan. Sí que me dio muchísima más visibilidad, pero yo he tenido que seguir trabajando tanto o más para seguir forjando ese camino que me llevaría a Superpop. Al final fue un cambio muy grande respecto a mi antiguo trabajo y hubo todo tipo de opiniones, como la de que me había vendido. Parece que si una mujer no hace baladas hablando de lo triste que está es que se ha vendido.
Esta canción ha sido para mí un punto de inflexión, pero a nivel personal. Ha sido romper con el hecho de tener que demostrar que era una niña buena que se sentaba al piano. He podido hablar de otra manera y contar otras cosas, demostrando cómo era el resto de mi personalidad, al no tener que disfrazarme u ocultarme tras un indie pop o una madurez en tonos burdeos y beige. Poder simplemente ser. Quiero agradecer a Mimi por creer en la canción, en mí, y por hacerme sentir tan querida en todo momento.

Inteligencia emocional, el cual debo confesar es uno de mis temas favoritos de este segundo álbum, transmite un mensaje fundamental. “Porque no lo sé ni yo, si me pasa algo o no. Estamos todos mal, acéptalo, estamos todos ocultándolo,” cantas rotundamente. Y es que no son muchos los artistas que abordan la salud mental de una forma tan explícita ¿Fue esta canción una liberación en cierto sentido?
Esta canción nace de estar harta de ir a terapia y ser yo quien recibe los consejos morales, es una cosa con la que no puedo. Me pone muy nerviosa trabajarme internamente y saber que hay cosas a mejorar y que la gente se vea capaz de decirte lo que debes hacer sin ningún tipo de introspección. Nace de observar y decir: “madre mía, es que estamos todos fatal y nadie pide ayuda”. Al contrario, no ayudamos bien a la gente que nos rodea. Entonces sí, rotundamente esta canción es una liberación y un himno que me repito mucho y me ha ayudado a darme cuenta de que no es un problema mío, sino de todos.
Ser un personaje público implica, además del amor incondicional y el apoyo continuo de un gran número de seguidores, una exposición continua a críticas y comentarios negativos. ¿Has tenido que aprender a gestionar tus emociones para que no te afecten más de la cuenta? ¿Cuáles son tus principales herramientas en este sentido?
Tengo la suerte de no recibir mucho hate –de momento–, además de haber crecido muy moderadamente, nada exponencial. Así que sí, como todos he tenido que aprender a gestionar malos comentarios, pero me apoyo mucho en la terapia. Y sobre todo en no ir a buscarlos cuando tengo días malos.
Y creo que todos estaremos de acuerdo en que las críticas son aún más salvajes si se trata de una mujer que reivindica su libertad, su poder de decisión y su autonomía. ¿Cómo percibes la situación de las mujeres artistas en el panorama musical actual? ¿Estamos avanzando por el buen camino?
Lo de las mujeres en la industria –y en el mundo entero en general– es una cosa que me hace sentir muchísima frustración diaria. No es que la industria sea machista, es que la sociedad lo es. Al final cada sector es un reflejo de la sociedad y, evidentemente, es muy machista. Hay muchísimos más hombres en todos los sectores musicales y audiovisuales, y no es por falta de talento, ni de ganas, ni de valía. Hay una rivalidad entre mujeres que parece que dos no puedan estar ocupando una misma posición. Por ejemplo: Christina Aguilera o Britney. Siempre igual, enfrentando unas a otras. Es un tema muy extenso que da para una entrevista entera, pero en resumen me gustaría decir que el contenido que hacen los gays y las chicas no es solo para los gays y las chicas. Hay que dejar de tratarlo como tal. En conclusión: hay mucho por hacer todavía
Has confesado sentir admiración por las “mujeres que no están bien de la cabeza”, con las que reconoces sentirte un poco identificada. ¿A qué te refieres exactamente? ¿Acaso alguno de nosotros está ‘bien de la cabeza’?
(Risas). Me ha hecho mucha gracia esta. Ninguno de nosotros estamos bien, pero el hecho de decirlo sin ninguna vergüenza me apasiona. O llevarlo por bandera, cuando abanderas algo que se usa normalmente para avergonzarte, te haces invencible. Lana del Rey, Lorde, Tove Lo, Charli XCX o FKA Twigs son bastante diosas de eso.
¿Cómo haces para que el éxito no se te suba a la cabeza? ¿De qué forma te mantienes con los pies en la tierra pese a los millones de reproducciones que logras con tu trabajo?
Me da hasta vergüenza poder creerme ‘algo’. Yo soy una chica que hace música y que disfruta compartiéndola, tenga más o menos reproducciones. Suena a cliché, pero de verdad que me siento hasta incómoda con preguntas como “¿cómo llevas la fama?” (risas).

Samantha Hudson, con quien tuvimos la suerte de mantener una profunda conversación sobre derechos y libertades hace unos meses, es uno de tus máximos referentes en lo que a activismo se refiere. ¿Qué es para ti el activismo y qué papel juega en tu vida?
Para mí el activismo es reivindicar cualquier tipo de injusticia y jugártela. Ser Samantha Hudson es arriesgarse muchísimo día tras día. Pero es que además lo hace con un ingenio, una rapidez y un humor que me apasiona. Y encima es Virgo, pues un diez.
Artistas convertidos en auténticos iconos para muchos y muchas jóvenes defienden la necesidad de posicionarse y tomar acción, reivindicando que ante todo son personas que forman parte de una sociedad. Otros, por el contrario, prefieren mantenerse ajenos a las polémicas evitando hablar públicamente sobre ciertos asuntos. ¿Tú qué opinas al respecto?
Yo creo que hay que mojarse y luchar. Al final contamos nuestras historias y las escribimos. Una historia con mensaje descafeinado está escuchada de mil maneras ya.
¿Qué le dirías a la Belén de 20 años que soñaba con comerse el mundo?
Le diría que tiene una intuición brutal, que la siga. Y que no cuestione si hace bien todo lo que hace, que lo haga. Y que no se castigue, que es maravillosa; es el mundo que es una mierda.
¿Y a la Belén que está por venir, fruto de la constante evolución que te acompaña en tu carrera?
A la Belén del futuro no sé qué decirle, prefiero callarme. He aprendido que las cosas te las enseña la vida; que me sorprenda (risas).
Y ya para acabar, ¿qué nos puedes adelantar sobre tus próximos proyectos? ¿Cuándo y dónde podremos verte en directo próximamente?
Hay una gira, está casi sold out, es el Superpop Tour, que empieza en Bilbao el 19 de febrero. Ahora mismo estoy super focalizada en el disco y en la gira, para componer tengo menos tiempo, pero en cuanto este terremoto acabe me he prometido encerrarme a sacar cosas.


Texto
David Alarcón
Fotografía
Alejandro Madrid
Estilismo
Martxel Montero
Muah
Suel Almazán

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