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El tiempo corre, la sociedad avanza y en nuestras manos está el ser capaces de adaptarnos al nuevo contexto. ¿Renovarse o morir? Tomamos el camino que nos conduce al progreso, sin renunciar por ello al pasado. El conocimiento acumulado, convertido en nuestra herramienta más preciada, nos ayuda a sortear las amenazas hasta ahora desconocidas. En línea con esta filosofía, y consciente de la necesidad de cuidar los inventos que hicieron del mundo un lugar mejor en su momento, Cartier recupera su emblemático modelo Pasha. Un reloj de culto convertido en símbolo de una generación, la de los ochenta, que resurge ahora en un contexto muy distinto al original de la mano de cinco nuevos embajadores, Rami Malek, Willow Smith, Troye Sivan, Jackson Wang y Maisie Williams que, como el propio Pasha, redefinen el concepto de éxito en nuestros días al asociarlo a valores como la solidaridad, la pasión, la ambición, la autenticidad y la valentía.
Del éxito a la autorrealización, pasando por el estilo y el carácter. Perseguidos desde tiempos inmemoriales, todos y cada uno de estos conceptos han visto cómo su significado adquiría nuevas connotaciones, mudando su piel cada cierto tiempo en sintonía con los valores imperantes. La riqueza ha roto su (hasta ahora intrínseca) relación con el dinero para aproximarse a la libertad. El orgullo ha puesto punto y final al pacto con el egoísmo para aliarse con la colaboración y la ayuda mutua. Y el Pasha de Cartier, convertido en objeto de deseo de hombres y mujeres hace 35 años, bebe ahora de la energía de los más jóvenes a la vez que aprovecha para aprender de ellos. Una energía que respira diversidad, apertura de mente y autodeterminación.

El icónico modelo de Cartier ya rompió moldes en los ochenta, al distanciarse de las formas redondeadas extendidas en la alta joyería. Un cuadrado insertado en un círculo le valió para posicionarse públicamente del lado del avance. Toda una declaración de intenciones que evidenciaba, ya por aquel entonces, un manifiesto rechazo al estancamiento y el hermetismo. El reloj de culto se reinventa a favor de la personalización y la sofisticación. Una espinela azul o un zafiro recubre ahora su corona de cuerda, introduciendo a su vez un nuevo grabado personalizable en forma de iniciales. Un detalle oculto e imperceptible pensado por y para uno mismo, en sintonía con la más actualizada concepción del éxito basada en el autocuidado. Todas las versiones –acero, oro y piel– son intercambiables entre sí, permitiendo adaptar el reloj a los distintos escenarios del día a día.

El modelo actualizado presenta distintas correas entre las que elegir. Desde un brazalete de oro rosa de 18 quilates para los más clásicos, hasta una correa de piel de aligátor en violeta pensada para los más atrevidos, sin olvidar la versión que incorpora más de trescientos diamantes talla brillante en el interior de su esfera. Toda una obra de ingeniería. El reloj Pasha de Cartier no entiende de géneros ni etiquetas, característica que comparte con sus cinco nuevos embajadores: Rami Malek, Willow Smith, Troye Sivan, Jackson Wang y Maisie Williams. Un quinteto de excepción que abandera los valores de la comunidad Pasha con un denominador común: haber hecho de la autenticidad y la ambición su fórmula de éxito.

Texto
David Alarcón

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