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Desde los primeros dibujos y pinturas hasta las últimas y conocidas esculturas modulares, el MACBA acoge una muestra monográfica dedicada a la creativa alemana hasta el 8 de marzo de 2020. Charlotte Posenenske: Work in Progress, retrospectiva comisariada por Hiuwai Chu, constituye la exploración más minuciosa de la obra de la artista minimalista que se ha realizado desde su muerte, y recupera el legado y la voz de una de las figuras más críticas del arte contemporáneo.

De 1956 a 1968, fue un periodo breve el que Charlotte Posenenske dedicó a la producción artística. Sin embargo, resultó suficiente para crear un lenguaje propio, dejar un legado significativo y poner en cuestión las directrices que regían el mundo del arte. La muestra, ubicada en la segunda planta del museo, configura un recorrido detallado por todos estos años.

Para evitar que los primeros pasos de la artista caigan en el olvido, la sala 1 recoge sus obras iniciales, que a pesar de ser menos conocidas, ya cuentan con algunas de las sigularidades que, años más tarde, se convertirían en características clave de sus piezas. “El uso de la repetición, la serialidad o la preocupación por el espacio se pueden poner en relación con obras posteriores”, aseguraba Hiuwai Chu en la rueda de prensa. Las primeras creaciones en papel o Rasterbilder (dibujos reticulares) cohabitan con los gestos mecánicos y repetitivos mediante los cuales extendía y rascaba la pintura en sus Spachtelarbeiten (obras con espátula). Además, se incluyen sus trabajos como figurinista y escenógrafa en los que los intereses por la definición de los espacios y las referencias arquitectónicas son notables: sketches de diseño de vestuario volumétricos y decorados con diferentes niveles.

La segunda sala se convierte en el enlace entre las primeras creaciones de la artista y el resto de obras que conforman la retrospectiva. Las piezas expuestas en este espacio ponen de manifiesto la transición en la obra de Posenenske. La artista reduce su paleta a los colores primarios y el negro, y emplea rotuladores y cinta adhesiva para crear tanto líneas precisas como formas geométricas. Asimismo, la autora revela su interés por la tridimensionalidad y la exploración espacial con la serie Plastische Bilder (imágenes esculturales), iniciada en 1965: piezas únicas ejecutadas, primeramente, en papel y, más tarde, con placas metálicas esmaltadas, que suponen el principio de la obra de Posenenke en tres dimensiones.
Sin embargo, el cambio principal se encuentra las series A, B y C, que, al contrario que las piezas únicas de Plastische Bilder, están fabricadas en serie a partir de sus dibujos esquemáticos y en cantidades ilimitadas. Se erigen como la demostración del rechazo al objeto artístico único y singular y manifiestan el claro interés de la creadora por los procesos industriales. Con el uso de materiales de construcción, la repetición seriada y la fabricación industrial, Posenenske desarrolló un minimalismo de producción masiva que respondía a las preocupaciones sociales y económicas de su época y con el que, además, se “reveló contra el establishment del mercado del arte”, como sugirió Hiuwai Chu.

Para poner en cuestión las bases de los sistemas artísticos de compra-venta, además de la renuncia a las piezas únicas y a las ediciones limitadas, optó por vender las obras al precio de coste de su material, dinamitando el imperativo económico del mercado. Por último, para cuestionar las dinámicas imperantes, se inclinó por la autoría compartida. Sus esculturas modulares permitían al ‘consumidor’ –comisario de exposición, espectador o propietario– decidir y cambiar la configuración de la instalación según sus preferencias, lo que suponía renunciar a parte de la autoría de la artista y abrir la obra a los demás.

El MACBA ha decidido rescatar la esencia de la artista en la retrospectiva que lleva su nombre, invitando al público a una autoría compartida mediante la reconfiguración de ciertas piezas expuestas. Para hacer la co-autoría posible, el museo ha ideado la Serie E. Se trata de una producción de nueva fabricación basada en dibujos de la minimalista alemana, que invita al público a participar y reconformar, a su gusto, tanto la obra como el espacio alrededor, recuperando el componente performático intrínseco en las últimas creaciones de Posenenske.
Las decisiones relativas al espacio, tanto las llevadas a cabo por el público como las que corren a cargo de la institución, cobran gran significación en Charlotte Posenenske: Work in Progress. Como mencionó la comisaria, con la distribución de las obras, “cambia la sensación no solo del espacio, sino de la pieza en sí”. La forma de presentar las piezas ha sido decisión de la institución barcelonesa, que ha optado por trabajar con distintas alturas y con una organización por bloques de color. De igual modo, la muestra se presenta con un diseño expositivo que, como mencionó Ferran Barenblit, director del MACBA, “recupera la apariencia que tenía el museo cuando fue inaugurado, en los años 90”: claraboyas visibles que permiten el paso de la luz con la voluntad de conseguir un espacio abierto y de dejar, citando las palabras de Hiuwai Chu, que las obras establezcan “un diálogo con el museo mismo”.

“Las cosas que hago son variables, lo más simples posible, reproducibles. Son componentes de un espacio, ya que son como elementos constructivos, siempre pueden ser reorganizadas en nuevas combinaciones y posiciones, y, por lo tanto, alterar el espacio.” El manifiesto que escribió la artista en el 68, además de ratificar el carácter sustancial del lugar en el que se ubicaban sus obras, fue el precedente del fin de los años de producción artística. “El arte es una mercancía de contemporaneidad transitoria […] Me es difícil aceptar que el arte no pueda aportar nada para solucionar los problemas sociales que nos apremian.”. Decepcionada con los límites del arte, Posenenske abandonó su carrera artística, en 1968, para dedicarse a la sociología, especializándose en el estudio del trabajo y la producción industrial.

Fue un período breve pero intenso (de 1956 a 1968) el que Charlotte Posenenske dedicó a la producción artística. Entre el minimalismo y el conceptualismo, el arte participativo y la performance, la práctica social y la crítica institucional, las creaciones de la autora alemana –con las que respondió a las preocupaciones sociales y económicas de su época y cuestionó, incansablemente, el status quo del mercado del arte– son el eje vertebrador de una retrospectiva con la que el MACBA reivindica las contribuciones al discurso del minimalismo y del conceptualismo de una artista contemporánea con voz crítica y propia.
La exposición Charlotte Posenenske: Work in Progress se puede visitar hasta el 8 de marzo de 2020 en MACBA, Plaça dels Àngels 1, Barcelona.

Texto
Claudia Luque
Fotos
Miquel Coll

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