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Si eres de los que va por libre y no se mueve por temporadas ni tendencias, si eres de los que se plantan en el aeropuerto sin tener ni idea de a dónde ir y coges el primer avión sin pensarlo mucho, si ciudades como Manila, Acapulco, Baltimore o Venecia te parecen sugerentes, Last Call es para ti. Hablamos de ciudades pero también de bolsas, pues así se llaman lo que ya es el primer lanzamiento de esta marca guerrilla que nace en Barcelona con espíritu viajero e impredecible. Actitud punk, toneladas de humor y buenas maneras: una producción muy cuidada y artesanal, y ese do it yourself como me da la gana que tantas veces sucumbe a la tiranía de la industria. Empiezan sin prisa pero con ganas. Las hermanas Patricia y Ana de Gregorio, fotógrafa y estilista respectivamente, y Carlos Ramírez, bien conocido por los seguidores de esta revista dado que ha ejercido de director creativo en la casa durante más de tres años, aúnan talento e ideas en este proyecto que justo ahora inicia su andadura. Abróchense los cinturones que despegamos.
Empecemos por el principio, ¿cómo y por qué decidís poner en marcha un proyecto como Last Call? ¿Hace mucho que os rondaba la idea o ha sido algo más impulsivo? No es fácil lanzar una marca nueva…
Cada uno de nosotros tiene su trabajo y siempre nos ha rondado por la cabeza montar algo, un proyecto propio en el que pudiéramos hacer algo que nos realizara y nos portara experiencias nuevas, así que cuando encontramos el momento adecuado nos lanzamos y empezamos a hacerlo realidad. De todos modos hay que decir que la decisión tiene una parte meditada y otra más impulsiva.
Contadnos, ¿quienes estáis detrás de Last Call? ¿Tenéis cada uno una tarea muy específica o es más bien ‘todo entre todos’?
Last Call está formado por tres socios, amigos desde hace varios años com muchas cosas en común. Siempre hemos trabajado en el ámbito creativo, cada uno en distinto puesto pero de forma totalmente transversal con lo que nos complementamos de manera orgánica. Así que cada uno de nosotros tiene su labor aunque nos ayudamos y nos consultamos todo antes de tomar decisiones, es un trabajo de equipo.

Los tres lleváis ya bastante tiempo trabajando en moda desde diferentes ámbitos, fotografía, estilismo y dirección creativa, básicamente, ¿cómo os ha ayudado vuestra trayectoria a la hora de poner en marcha Last Call? Muchas veces cuando se lanza una marca se presta especialmente atención al diseño de las piezas, pero luego está todo el tema de la comunicación, lo que no se comunica bien, y más hoy en día, no existe, y eso vosotros lo lleváis haciendo durante mucho. 
Como dices, llevamos bastante tiempo dedicándonos a la moda y los tres conocemos cómo funciona el mercado. Cada vez hay más y más colecciones (cápsula, pre fall, crucero…) algo con lo que nosotros no podemos competir, así que el reto era pensar bien el concepto de Last Call, qué queríamos hacer y qué podíamos aportar. La imagen de marca la teníamos clara desde un principio, y los tres sabíamos que queríamos ser una marca ‘guerrilla’ sin seguir ningún calendario, ni tiempos, ni cantidades, ni tener un gran stock, ni hacer solo moda. Sino que preferimos lanzar ítems especiales que nos gustan y nos representan. Evidentemente la marca va evolucionando gracias a los que nos rodean y entienden lo que queremos transmitir. 
Last Call se define en la nota de prensa, por “actualizar elementos de otras épocas, países y culturas”. Os lanzáis al mercado con un único producto, muy icónico además, que ya ha sido reinterpretado otras veces en moda, ¿por qué os decidís por las ‘bolsas de mandado’?
Para lanzar el primer ítem, en este caso bolsos, sabíamos que queríamos lanzar algo emblemático para nosotros, así que pensamos en ‘las bolsas de mandado’ porque desde hace mucho tiempo las coleccionamos, tenemos muchísimas vintage y creíamos que había hueco en el mercado para un producto como el nuestro. Son bolsas de uso cotidiano, resistentes, para todos los públicos…Un clásico, vaya; así que no tuvimos muchas dudas, ya que creemos que es un producto atemporal y hemos de admitir que somos fans del concepto ‘bolsas de mandado’.
 Las bolsas de Last Call están fabricadas de una forma totalmente artesana, ¿nos podéis hablar un poco de cómo ha sido el proceso? Imagino que es algo laborioso llegar hasta el producto final…
Cuando empezamos a investigar encontramos un pequeño taller que nos dejó hacer nuestro propio estampado y con los colores que queríamos, algo inusual ya que nuestra producción es pequeña y limitada (cuando se acaba un producto no se vuelve a producir de la misma manera, siempre habrán cosas diferentes), así que empezamos a trabajar con el taller que nos hacían las telas y paralelamente buscar artesanos para que nos fabricaran el producto, algo que nos costó ya que cada vez hay menos. Las bolsas de Last Call están hechas de manera sostenible, es un producto artesanal, realizado con mucho cariño y sobre todo ‘Made in Spain’. Todo se ha hecho en Barcelona donde cuesta mucho realizar, como hemos mencionado antes, una producción pequeña en un mundo donde la moda se ha vuelto masiva.

En estos tiempos de usar y tirar, ¿creéis que hay un especial interés por los productos artesanales que perduren en el tiempo más allá de las tendencias? ¿Diríais que cada vez hay una mayor conciencia respecto a nuestros hábitos de consumo que nos llevará a consumir de una forma mucho más responsable o eso está lejos aún?
El fast fashion y la moda de usar y tirar han hecho mucho daño a nuestra sociedad. Creemos que se consume de forma excesiva, sin mirar etiquetas, a gran escala… Y pensamos que ha desfavorecido el mercado laboral. Hoy en día no se busca calidad sino cantidad y a nosotros no nos interesa ese mercado, pensamos que hay una parte de consumidores más conscientes que se preocupan por saber de dónde viene lo que compran, y ese es el público que nos interesa. Nuestra bolsa es atemporal, no nos guiamos por las tendencias inmediatas y creemos que nuestro consumidor busca otro tipo de producto.
Venderos un poco, ¿cómo es este primero producto que ya se puede comprar desde hace unos meses, cuántos modelos habéis hecho, cuántos tamaños, etc…? ¿Dónde se pueden comprar? Tenéis una web muy chula, por cierto.
Como hemos comentado antes y para vendernos un poco lo primero que tenemos que decir es que es una colección de edición limitada, creemos que es algo importante que la gente debe saber. De momento, y solo por ahora (en breve presentaremos nuevos ítems) hemos lanzado la icónica ‘bolsa de mandado’ en dos tamaños y cuatro estampados diferentes, cada uno con nombres de ciudades que nos han inspirado a la hora de crearlos. Por ahora solo se pueden adquirir nuestros productos única y exclusivamente en nuestra web aunque también estamos vendiendo a través de nuestro Instagram @lastcall_ig. ¡Qué bueno que te guste nuestra web! Estamos muy contentos con ella, y ha sido posible gracias al trabajo de Ana Mirats que entendió nuestro concepto y que nos ha apoyado desde el principio.
De toda esta aventura que justo ahora empieza, ¿qué es lo que os ha resultado más gratificante y qué es lo que os ha parecido más complicado? 
Lo más gratificante siempre es aprender cosas nuevas, ya que es algo que no habíamos hecho antes. Pero sobre todo lo que nos hace más ilusión es ver que el producto gusta, y encontrarnos a gente con nuestras bolsas por la calle; es algo totalmente nuevo para nosotros. Lo más complicado… Creemos que lo más difícil ha sido hacer un producto con una buena relación entre calidad y precio. El 80% de la ropa, bolsos, accesorios, etc. que se consumen están fabricados en otros países de forma masiva, nosotros queríamos algo sostenible, bien hecho y sobre todo producirlo con la etiqueta ‘Made in Spain’ y eso no ha sido nada fácil.

Así pues, por lo que habéis dicho antes, no tenéis algún tipo de calendario respecto a cuándo iréis lanzando nuevos productos, por ejemplo, uno por temporada, o por año…
Eso es, somos una marca ‘guerrilla’, y nuestra filosofía no lidia ni con calendarios ni con semanas de la moda. Last Call es atemporal.
Quizá es muy pronto todavía, pero estamos seguros que más de uno estará ya preguntándose qué será lo siguiente, ¿qué nos podéis adelantar?
Pues de momento no podemos adelantar nada pero lo que sí podemos decirte es que en breve habra novedades.
¿Seríais capaces de hacer un previsión de futuro, dónde veis Last Call dentro de unos años?
No nos gusta predecir, la verdad, y creemos que el tiempo nos irá diciendo. Lo que sí queremos es que Last Call sea #forever #icon #guerrilla.

Texto
Ona Poveda

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